jueves, 28 de febrero de 2013

De dónde proviene el término criollo

El término criollo "viene de criar y crianza. En cierto sentido, en el más amplio, criollización quiere decir nativización (...) el primer criollo en tierras americanas no fue un ser humano, aunque la lengua española se sirva del término para designar al nacido de europeo en Indias, sino un animal, probablemente una oveja o una gallina. Se aplicó a caballos, a animales nacidos en las posesiones coloniales, en los primeros dominios que no fueron ni mexicanos ni andinos sino caribeños" (Hugo Neira 1996).

"En sus inicios coloniales constituía prácticamente una prolongación popular matizada de los gustos artísticos de la aristocrácia. Solo desde fines del siglo pasado, con la diferencia social y nacional del contingente criollo, el criollismo tiene una significación propiamente popular. El carácter festivo, jaranero, ingenioso y sexual colinda con el criollismo" (Sinesio López 1982).

Así, "el término criollo pasó de señalar animales a designar a élites, para luego señalar despectivamente al jaranero populacho limeño, y finalmente convertirse en un nosotros que juntí a los de arriba y a los de abajo que vieron llegar a los andinos" (Jorge Thieroldt 2000).


Origen de la música Chicha

El siguiente dato es un extracto recogido de Jorge Thieroldt Llanos en "La cultura chicha como un nuevo y desconcertante nosotros" (Debate en Sociología N° 25-26, PUCP, 2000).

El término chicha desde siempre ha sido sinónimo de una hibridez indefinida (...) que coincide con las versiones que se ofrecen como explicación del origen del género musical conocido como chicha, que fusiona un ritmo tropical como la cumbia con uno andino como el huaino y que se toca con instrumentos propios del rock. Las versiones recogidas coinciden en señalar que esta música tuvo su origen a finales de los años sesenta, cuando en Lima la cumbia colombiana era uno de los ritmos de moda y empezó a ser fusionada en nuestro país con el huaino andino.

La primera versión cuenta que en esos años llegó a Lima el grupo de cumbia Hugo Blanco y su Arpa Viajera, cuya partida dejó un vacío que cierta disquera local tuvo la idea de llenar conformando un grupo semejante con músicos peruanos. El problema de reemplazar el arpa fue solucionado con la guitarra eléctrica de Enrique Delgado y así nació el grupo Los Destellos, dedicado a la producción de cumbia incorporando melodías de huainos andinos. De acuerdo con esta versión, en Lima se inició la producción de esta música tropical andina; y debido a su éxito se extendió al interior del país, donde también se comenzó a practicar. Pero lo más importante de esta versión es la explicación de por qué le pusieron chicha a esta mezcla de sonidos tropicales y andinos. Alguien le preguntó a Enrique Delgado la causa del nombre genérico de música, y él declaró que cuando en la disquera le preguntaron cómo bautizar al nuevo producto, recordó que cuando la cantante criolla Jesús Vásquez pedía a sus músicos - entre ellos él - que improvisaran algo, simplemente les decía "¡hagan chicha!" (La República 22/02/85). Al parecer la cantante se refería con la palabra a una improvisación en la que se mezclaban valses, pasillos, cumbias y boleros (Donayre 1985).




La segunda versión ofrece una visión más descentralizada. Asegura que desde 1950 la cumbia era un ritmo tropical que sonaba en todo el país y que los músicos de distintos departamentos empezaron a ensayar, como jugando, este nuevo ritmo tropical con instrumentos electrónicos y a mezclarlo con la melodía del huaino. Es así como surge, entre otros, el ya mencionado grupo Los Destellos. El origen del nombre también difiere: "La mezcla del huaino y la cumbia era la sensación del momento. Los insumos estaban ahí, pero no se salía de ese formato. Hasta que Los Demonios del Mantaro fueron más allá de una simple mezcla: compusieron un tema instrumental que no estaba en esos registros y crearon algo distinto que llamaron "La chichera", y desde entonces se conoce a ese ritmo como la chicha" (Quispe 1984).




Arturo Quispe explica que a partir de la difusión de la chicha a finales de los sesenta, este género musical sufrió una suerte de evolución. en esa década predominó lo que él denominaba la "chicha costeña", que mantuvo estrecha cercanía con la cumbia colombiana; el matiz residía en el grado de "ahuainamiento" de la melodía. Posteriormente, desde los primeros años de la década de los ochenta, la chicha se fue "ahuainando" más. El famoso grupo Los Shapis estuvo a la cabeza del movimiento: impusieron el estilo andino en música, espectáculo, danza, coreografía, baile y también en los colores, retomando el contexto social del migrante y del poblador popular, sus vidas plagadas de penurias y alegrías en el medio urbano-limeño" (Quispe 1994).